Garantizamos el riego gracias a nuestro personal y medios

Instalaciones y medios

Entre el año 2000 y 2001, se realizaron las obras que hoy podemos contemplar, donde hay instaladas tres bombas en el río, 6 en la nave principal para bombeo y otras tres más para rebombeo, con dos balsas una de decantación y otra de acumulación de aguas, teniendo una capacidad de 25 millones de litros y 850 millones de litros respectivamente.

Desde las balsas mencionadas se impulsa el agua directamente a todas las parcelas, y todos los olivos en tres sectores diferentes que riegan en día diferente también. Las olivas que se riegan pertenecen a los términos de Santo Tomé, Villacarrillo y Chilluevar.

En los periodos que determinan nuestros técnicos, previo análisis de tierra y hoja, se abona al mismo tiempo que se riega, siendo el resultado y funcionamiento bastante bueno. Este abonado se realiza desde los depósitos de almacenamiento que son cuatro de 16.000 litros cada uno y con tres bombas de 500 kilos por hora.

Se ha regado de forma constante durante los casi 19 años que se lleva funcionando, salvo pequeñas interrupciones de menos de un día, por averías en las instalaciones.

El agua procede del Río Guadalquivir, por concesión de invierno, que es fija, con una dotación de agua de 1500 m³/ha al año para 770 hectáreas, y otra discrecional de apoyo para 594 hectáreas. Ésta última depende de la Confederación y es variable, según el año pluviométrico.

La totalidad de la construcción se realizó con fondos de los agricultores, de forma paulatina y siguiendo siempre las directrices de nuestros técnicos y junta rectora.

Después de múltiples gestiones se consiguió tener una concesión de agua para 770 hectáreas, con una dotación de agua de 1500 m³/ha al año (discrecional).

Con el paso de unos cuantos años, considerando las necesidades de muchos agricultores y las múltiples solicitudes de entrar en la comunidad, se redactó y presentó otro nuevo proyecto de concesión de agua de apoyo para 594 hectáreas, el cual está pendiente de resolución y aprobación por Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

La comunidad siguió equipándose tanto en el aspecto material como personal, dadas las dimensiones que tomó la superficie regable, que asciende a 1.350 hectáreas, y unos 144.000 olivos. Para ello se compró un solar en la calle Cristóbal Colón de Santo Tomé, sobre el cual se construyó un edificio, para poder tener los coches y el material más accesible y en lugar más seguro.

Se compraron dos vehículos, “Land Rover” y “Defender”, siendo éste último renovado por una pick-up “Toyota”, quedando ambos totalmente operativos y al servicio de los encargados de riego.

También se adquirió una retroexcavadora de segunda mano y una grúa móvil y giratoria para poder limpiar la balsa de decantación cada dos años.

Ante la magnitud de las instalaciones se contrató otro encargado de riego de forma temporal, siendo el responsable D. Bartolomé Rodríguez Martinez.

La comunidad tiene contratados seguros que abarcan las contingencias que pudieran derivarse del funcionamiento, sustracciones y daños a terceros.